¡Feliz día mundial del circo!
Desde 2010, el tercer sábado de abril celebramos el Día Mundial del Circo, una efeméride promovida por la Federación Mundial del Circo. A pesar de ser un arte tan antiguo, el circo está viviendo en los últimos años un momento de expansión y de popularización más allá de sus formas clásicas.
En la Compañía Lucas Escobedo, llevamos desde 2011 acercando el circo y el teatro a todos los públicos, pero esta pasión viene de antes. Todo comenzó con el regalo de un familiar. Nos lo cuenta su director, Lucas Escobedo:
Mi primer acercamiento al circo fue cuando mi primo me enseñó a hacer malabares con tres pelotas. Yo tendría unos once, doce años, y tampoco me llamaba mucho la atención. Más tarde, en la adolescencia, me volví a encontrar con tres pelotas que me había regalado mi padre y mientras estudiaba, me entretenía haciendo malabares. Ahí me empecé a interesar de verdad. Descubrí que existía una asociación de circo en Alicante. Me acerqué, conocí gente con mis mismas motivaciones y cada viernes nos juntábamos allí para compartir trucos y jugar.
Con los malabares descubrí el placer del circo: deporte, comunidad, compartir, aprender, ponerme en riesgo, explorar mis límites.
Por suerte, ahora existen más escuelas de circo y contamos con las ventajas que nos ofrece Internet. Podemos estar en contacto con profesionales de todas partes del mundo y el intercambio de información es mucho más fluido. Pero, ¿cómo se enseñaba antes el circo?
Viajábamos de ciudad en ciudad para acudir a los encuentros de malabaristas. Si venía algún profesional a Alicante se pasaba por la asociación, nos enseñaba algunos trucos y teníamos deberes para una temporada. Una vez estuve en Londres y volví con unos trucos especiales que había aprendido y que aún no habían llegado a Alicante. Otra vez vinieron unos malabaristas con unas mazas más gruesas que no conocíamos.
Los tiempos han cambiado, pero la esencia del circo sigue siendo la misma: comunidad y juego.
Lucas Escobedo continuó formándose en la escuela de Mar Navarro, en Madrid, y más tarde en el Institut del Teatre, en Barcelona. Su objetivo no era solo hacer malabares sino aprender a llevarlos a escena. Poco a poco fue surgiendo lo que hoy conocemos como la Compañía Lucas Escobedo, donde ya no sólo está Lucas, sino que la conforma un gran equipo de artistas y técnicos que llevan adelante cada montaje.
Puedes leer el manifiesto en defensa del circo difundido por la Associació de Profesionals del Circ de la Comunitat Valenciana aquí.
Sigue la gira de nuestros espectáculos FARRA y PAÜRA desde nuestras redes sociales o en el calendario de la página web.